PAIRI DAEZA, PARAISO Y EL JARDIN
DEL EDEN
La denominación de Jardín Persa remite a una tradición y
a un estilo de la concepción de los jardines que tiene su origen en Persia (actual Irán).
Tradicionalmente estos jardines eran “espacios cerrados”.
La palabra persa (en Avéstico)
para definir “espacio cerrado” era pairi-daeza que se transmitió, en
la Mitología judeo-cristiana con el nombre de
Paraíso,
el Jardín del
Edén.
El objetivo de estos jardines
era el de procurar la tranquilidad tanto espiritual como recreativa (punto de
reunión de los amigos), de hecho eran, esencialmente, un paraíso en la tierra.
La manera en que estos jardines se construían podía ser muy formal (haciendo
prevalecer la estructura) o muy informal (centrándose en las plantas),
respetando, no obstante, algunas reglas simples de concepción, con la intención
de maximizar, en términos de función y emoción, todo aquello que podía ofrecer
el jardín. Se estima que el origen de los jardines persas data de unos 4000 a. C.
En las cerámicas de esa época se descubren los diseños en cruz, típicos de los
jardines persas. El concepto persa de un jardín ideal (parecido a un paraíso),
tiene su mejor representación en el Taj Mahal.
Fue Babur
el que introdujo el concepto de los jardines persas en la India, y el jardín Aram Bagh de Agra (actualmente
abandonado) fue el primero de los numerosos jardines que él creó.
En la Biblia, el paraíso designa originalmente al vergel donde Dios
coloca a Adán
tras crearlo según Génisis
Cuando Dios el Señor hizo el cielo y la tierra, aún no
había plantas ni había brotado la hierba, porque Dios el Señor todavía no había
hecho llover sobre la tierra, ni había nadie que la trabajara. Sin embargo, de la
tierra salía agua que regaba todo el terreno. Entonces Dios el Señor formó al
hombre de la tierra misma, y sopló en su nariz y le dio vida. Así el hombre se
convirtió en un ser viviente.
Después Dios el Señor plantó un jardín en la región de Edén, en el oriente,
y puso allí al hombre que había formado. Hizo crecer también toda clase de
árboles hermosos que daban fruto bueno para comer. En medio del jardín puso
también el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.
En Edén nacía un río que regaba el
jardín, y que de allí se dividía en cuatro.
El primero se llamaba Pisón, que es el que
da vuelta por toda la región de Havilá, donde hay oro. El oro de esa región es fino, y
también hay resina fina y piedra de ónice. El segundo río se llamaba Guihón, y es el que da vuelta por toda
la región de Cus. El
tercero era el río Tigris, que es el que pasa al oriente de Asiria. Y el cuarto
era el río Éufrates
La palabra Edén se suele utilizar como sinónimo del paraíso y según la
Biblia el Edén era un huerto o jardín que había existido al oriente.
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